La compasión ha sido confundida con la lástima en nuestra
sociedad, pero eso no tiene nada que ver con lo que realmente es.
La compasión es la sabiduría de conocer la grandeza
de quien eres, unida al amor incondicional que ve la perfección
en todo. La compasión puede ser suave.
La compasión puede ser feroz. Puede ser un viento huracanado
que destruye todo lo ilusorio. La compasión te puede sacudir.
La compasión puede ser brusca. La compasión puede ser
paciente, o puede ser como la veloz espada del samurai que destruye
la ignorancia con la perfección del bisturí de un cirujano.
Este es el arte de la compasión. Y no existe amor más
grande que ése...”