Después de haber aceptado la invitación de Ishani a internarnos en
La Revolución de la Conciencia I, como Alicia en el País de las Maravillas,
y dejarnos deslumbrar por la aventura de esa propuesta, hoy, al abrir
estas páginas, estás comenzando la segunda parte de este viaje, La
Revolución de la Conciencia II, La expansión continúa.
Estás entregándote a ver en un espejo, el reflejo de todos los espejos.
Como una cadena infinita de imágenes que desde todos los ángulos muestran
su diversidad, su increíble perfección en la diferencia, y su inalterable
pertenencia a una imagen única, deslumbrantemente original.
En tu entrega a esta experiencia, te sumerges en tí, en los aspectos
que esperan tu abrazo, en la satisfacción de lo que es y la despedida
final a lo que no es.
Permite que cada palabra vibre en tu interior.
Abrele la puerta a que te acaricie el corazón.
Entrégate en la risa o la lágrima de su expresión.
La Revolución de la Conciencia II, La Expansión Continúa, es una invitación
a la expansión de tu conciencia atravesando la dualidad, más allá
de la ilusión, en la no separación.
Una invitación a abrazar la unidad en este eterno ahora.
***
Mientras galopaba en mi caballo a través de las vastas planicies uruguayas,
me sentía hipnotizada por la belleza contenida dentro del silencio
interno de estos horizontes sin fin, la simplicidad de este país y
el estilo de vida de su gente.
Es increíble ver como todo en la naturaleza se mueve de una manera
tan perfecta. Todos los aspectos se sirven unos a otros: la tormenta,
los rayos severos del sol; una vaca muere, otra nace; todos los caballos
mezclándose, razas diferentes, colores diversos.
Tuve el privilegio de pasar un tiempo allí, junto a los gauchos. Ellos
son gente notable. Los que conocí eran muy callados, trabajadores
y de una naturaleza dócil. No son entrometidos; están muy centrados
en su propio ser. Trabajando codo a codo con los animales, parecen
tener un lenguaje propio. Tienen manos grandes y rugosas, talladas
por años de dura labor y una vestimenta típica que portan con el conocimiento
interno y pleno de su identidad: ser gaucho y estar orgulloso de serlo.
Me detuve en un almacén local, dos gauchos salieron.
Para mi sorpresa, ambos estaban completamente borrachos.
Es difícil imaginar que en este estilo de vida tan simple se pueda
crear tanta auto-tortura mediante la divagación de la mente, que necesites
estar borracho a las once de la mañana para poder escapar de tus demonios.
En una tierra donde todo fluye tan perfectamente, donde todo es tan
calmo y tan tranquilo, y nadie quiere nada, es asombroso que los fantasmas
del intelecto puedan crear tal tormento interior. Pero es así como
funciona la mente humana. La culpa, el anhelo, el sufrimiento por
lo que ya pasó o lo que no: ésta es la locura de la condición humana.
Puedo infligirme tortura en medio de la vida simple en el campo, rodeada
solamente por las vacas y la gente que amo, o puedo morir de una depresión
profunda por soledad en el corazón de Nueva York. Tal como alguien
me dijo hace poco, desde un lugar de insatisfacción, "siento como
si estuviera clavada a Nueva York".
Para mí esas palabras describen la crucifixión humana: el cómo nos
torturamos a nosotros mismos y culpamos al lugar donde vivimos, de
ser el responsable de nuestro descontento. Y en realidad, no estamos
nunca presentes allí, nunca vemos nada con claridad. Todo lo que escuchamos
y vemos son, en realidad, nuestros propias experiencias y proyecciones,
sin importar donde estemos.
Anhelamos la libertad absoluta. Buscamos incesantemente la paz, el
amor y la plenitud. Esto es solo otra analogía de cuán obvio es el
hecho de que tenemos que encontrar eso dentro de nosotros mismos.
Lejos de los devaneos y sueños de la "matrix" de la mente, dentro
de la quietud del amor, a la que nosotros llamamos conciencia.
A veces siento que todo se está elevando y creciendo en la conciencia
y, cuando veo eso, a la vez veo como en un espejo, lo opuesto creando
destrucción. Por ejemplo, el caso reciente de las bombas en Londres,
¿tiene que ser así?
Todo es un regalo. A la gente no le gusta cuando digo esto, pero todo
lo que creas en tu vida, cada desastre, cada pérdida, todo nos está
trayendo de vuelta a casa, a nosotros mismos. Todas estas cosas son
una llamada a despertar para la humanidad y ellas unifican a la humanidad.
Aparenta ser separación, pero es siempre en las crisis que dejamos
a un lado nuestras diferencias y comenzamos a unirnos.
Todo en la dualidad es el reflejo en un espejo. Todos están enfocados
en las diferencias, es por eso que la gente lanza bombas, es por eso
que tenemos terroristas. Por ejemplo, los norteamericanos piensan
que ellos están en lo correcto y los otros también piensan que están
en lo correcto y entonces van a la guerra, porque luchan defendiendo
sus diferencias. Ellos han perdido de vista la unidad, pero todas
estas cosas, eventualmente, nos traen de vuelta a ella. Porque en
realidad nadie gana, es imposible ganar.
"Yo creo en esto y tú crees en aquello".
Lo que necesitamos es aprender a amarnos los unos a los otros incondicionalmente,
en vez de imponer nuestros sistemas de creencias. Esta es una ilusión
de dualidad, en la que a medida que la conciencia se eleva, también
la dualidad aparece con más vigor, como haciendo oposición. Esto es
porque está intentando mantener el equilibrio dentro de esta dualidad,
en la que a medida que la conciencia se va elevando y el amor se expande,
el miedo también se activa y magnifica. Es irónico ver cómo, a lo
que los humanos temen más, es al amor. Le tienen miedo al amor.
Contratapa del libro
La Revolución de la Conciencia II es una ventana a la percepción de
la conciencia humana completa.
Difícilmente tenemos la oportunidad de llegar tan cerca de la sabiduría
iluminada, presentada en una forma tan directa y simple. En este libro,
Isha desmitifica todas las teorías e ideas que tenemos acerca de la
vida, del amor y de todo, con tal simplicidad y claridad, que deja
poco espacio para la duda.
A lo largo del libro, a menudo vas a quedar atónito y sorprendido:
La percepción de Isha de la vida, es notablemente diferente a los
miedos y limitaciones a que estamos acostumbrados en el mundo moderno
y muchas de las cosas que ella dice, nunca se han oído antes. Isha
no sigue ninguna doctrina o credo y es una mujer moderna e ingeniosa:
su excéntrico sentido del humor australiano y su personalidad realista
contrastan delicadamente con su profunda sabiduría, que va a resonar
poderosamente en tu corazón.
Hay momentos en que severa y abruptamente, mueve al lector a despertar;
en otros, tan suave y amorosa como un niño inocente, canta su amor
por la creación en las palabras que teje a lo largo de este libro.
En La Revolución de la conciencia II encontramos el absoluto, la verdad
completa de la conciencia unificada, presentada por alguien tan terrenal,
directa, real y honesta, que cuando hayamos terminado de leerlo, podremos
considerar seriamente la posibilidad de que quizás, sólo quizás, la
iluminación no es un sueño lejano.
Tal vez realmente es nuestro derecho de nacimiento.
Tal vez es la única razón por la cual estamos aquí.
Esta es la Revolución de la Conciencia.